Archivo para la categoria: ‘family’
Chica ye-yé Enero 14th, 2010
Cuando mi Fran empezó a venir por casa le hice dos advertencias: la primera, que si mis padres sacaban el tema de los estudios, tenía que decir que estudiábamos muchísimo, y la segunda, que si decían de poner vídeos familiares tenía que decir que no quería ver el vídeo de “la chica ye-yé”. Y todo fue perfecto hasta que pasó lo inevitable: vio el vídeo.
En las comidas familiares, cada cierto tiempo les da por ver los vídeos que mis padres nos hacían cuando éramos pequeñas (sister and I). Eso, obviamente sólo se puede hacer en familia, porque si es de otros es un coñazo (hablando claro). El domingo pasado celebrando mi cumpleaños fue uno de esos días remember. Empezamos a poner vídeos de las hermanas Lucas…
Y entonces sucedió. Mientras buscábamos entre los DVD’s una escena de mi hermana (sí, DVD’s, porque se dedicaron a pasar los vídeos de cinta mientras aún se podía por miedo de perderlos), apareció “La chica ye-yé”. Una adorable Marisa de cuatro-cinco años, con un micrófono-biberón de muñeca entonando “No te quieres enteraaaaaaaar…”. Aquí todos empezamos a reirnos. Mejor dicho, empezaron a reirse de mi porque saben la vergüenza que me da ese vídeo. Pero lo gracioso del caso, es que ya no me molestaba. Al contrario, me puse a aplaudir con los demás cuando mi yo del pasado entonó el “yeeee-yeeeeeeeeeeeeee” final. Acto seguido mi repertorio siguió con “El gato Misho”, la canción del momento en la escuela y la canción de las Mama Chicho: “Mama, Chicho me toca, me toca cada vez más” (¿era así? ya no me acuerdo). Que por cierto, lindo repertorio, ¿no?
Creo que la última vez que vi ese vídeo fue a los quince, y ya se sabe que a esa edad TODO te da vergüenza… Tanto era así, que mi madre siempre me decía para mortificarme: “Cuando tengas novio, le pondremos “la chica ye-yé” y si no te deja, es que te quiere de verdad”. Y no, no me ha dejado. Yo creo que incluso me quiere un poco más.
En realidad mi vídeo es genial. Seriously. Pero no, no lo voy a subir. Sólo hay una manera: ser miembros de La familia (léase con tono mafioso).
PD.: Y por si alguien lo dudaba, desde entonces soy la chica ye-yé…
Posteado en family | Comentarios (4)
La panificadora Octubre 28th, 2008
Hace unas semanas se instaló en mi casa un nuevo eletrodoméstico. Tras el intento fallido por parte de mi madre de comprar el Chef 2000 o como se llame ese cacharro que es como tener un pequeño Arguiñano en casa, sí ha tenido éxito con la panificadora. ¡Y vaya éxito!
Es un pequeñito horno que en tres horas te hace un pan como tú quieras: integral, blanco, con semillas… También hace bizcochos y pasta de pizza, aunque esto no lo hemos probado. Pero el pan… Como aún no lo saben manejar, pues hacen cada día un pan diferente. Y cuando sale, cortan una rodaja y toda la familia catándolo: demasiado compacto, le falta sal, ¡mmm, qué rico!… Parecemos una familia pobre compartiendo el último trozo de pan todos rodeándolo y saboreándolo.
Se ve que por Alemania y países cercanos es muy común tener una máquina de brot en casa. De hecho, de las tiendas alemanas sacamos las harinas especiales para el hornito. Y es gracioso tener pan fresco cada día pero no sé yo si sale muy a cuenta, más aún si mis padres compran de tanto en tanto una barra.
Yo sólo estoy contando los días hasta que se cansen de ella… O a lo mejor me sorprenden y se vuelve tan indispensable como el microondas (bendito invento):
Tags: blah
Posteado en family | Comentarios (2)
Ay mi madre… Octubre 1st, 2008
Si algo tienen en común todos los padres del mundo, es que en algún momento de nuestra corta vida nos hacen pasar mucha vergüenza. Mucha…
Yo quiero creer que lo hace sin maldad, porque ellos son así. Creo que los años aparte de hacer perder pelo y aparecer arrugas hace que el sentido de la discreción desaparezca por completo. Y no estoy hablando de ese sentimiento de vergüenza crónica adolescente que todos hemos sufrido. Si no pura falta de discreción.
Os pongo en situación: hoy he ido con mi madre a mirar armarios a una tienda del barrio. Me van a cambiar los muebles del cuarto y estamos mirando muebles. Sabemos el estilo, nos falta concretar el modelo exacto.
Entramos, los miramos y a mi no me gustan nada. Cómo sé que la dependienta está en la otra sala, la cual sólo la separa un tabique con la sala en la que estábamos, le digo en voz suave:
- No me gustan mucho…
-¿QUÉ NO TE GUSTA?
Aquí la dependienta debe de haber dejado de poner oreja, para ponerse a mirar las uñas. Lo sé porque yo también he sido dependienta y si ves que no te van a comprar pasas totalmente del cliente. Y más si oyes como:
-¿ Y POR QUÉ NO TE GUSTA?
- No sé… No me convence… (yo intentando ser políticamente correcta)
- ¿PERO POR QUÉ? ( la joía insistía)
- No sé… Me parece un poco rancio….
-¡¿RANCIO?!
Aquí yo ya he empezado a pedir, vámonos, vámonos… Al final la he convencido para irnos. La dependienta claro, casi ni nos ha mirado. Porque claro, si no a mi me oía decir que sus armarios eran feos, mi madre ya se encargaba de dejárselo clarito… Ten padres para esto… Y para que te cambien los muebles de tu habitación.
Tags: blah
Posteado en family | Comentarios (3)